¿Cómo empezó la guerra?

Lo único que hacía falta en la primavera de 1846 para hacer estallar la guerra que buscaba Polk era un incidente militar. Llegó en abril, cuando desapareció el intendente del general Taylor, el coronel Cross, mientras subía por el Río Grande a caballo. Once días después encontraron su cadáver, con la calavera destrozada por un fuerte golpe. Se dio por hecho que lo habían matado guerrilleros mexicanos venidos del otro lado del río.
Al día siguiente (25 de abril), una patrulla de los soldados de Taylor se vio rodeada y atacada por mejicanos, siendo exterminada: hubo dieciséis muertos, otros resultaron heridos y el resto fueron capturados. Taylor envió un despacho a Polk "Se pueden considerar abiertas las hostilidades". Los mejicanos habían disparado la primera bala. Pero según el coronel Hitchcock, habían hecho lo que deseaba el gobierno americano.
Escribió en su diario, incluso antes de los primeros incidentes:
"He mantenido desde el principio que los Estados Unidos son los agresores. No tenemos el más mínimo derecho a estar aquí. Parece que el gobierno envió un pequeño destacamento a propósito para provocar la guerra y tener un pretexto para tomar California y todo el territorio que se le antoje. Mi corazón no está metido en este asunto, pero como militar, debo cumplir las órdenes'.
El 9 de mayo, antes de recibirse noticias de las acciones bélicas, Polk recomendó a su gabinete una declaración de guerra. Polk dejó constancia en su diario de lo que había dicho en el consejo de ministros:
“Dije... que hasta ese momento, por lo que sabíamos, no habíamos recibido noticia de ninguna agresión por parte del ejército mejicano, pero que el peligro de que se produjeran tales actos era inminente. Dije que en mi opinión teníamos amplias razones para hacer la guerra, y que era imposible permanecer en silencio mucho tiempo más... que el país estaba excitado e impaciente por este tema…”
¿Cuales fueron las perspectivas diferentes sobre la guerra?
“El hecho de enviar un ejército a un pacífico poblado mejicano, ahuyentando a sus moradores, exponiendo sus cultivos y demás propiedades a la destrucción, puede que a Ud le parezca un comportamiento perfectamente amistoso y pacífico, libre de provocación, pero a nosotros no nos lo parece”. -Abraham Lincoln, entonces un representante en el Congreso, dijo el 27 de julio de 1848
Joshua Giddings de Ohio, un orador apasionado, de gran poderío físico, que la llamó "una guerra agresiva, terrible e injusta"
Existía la idea de que los Estados Unidos regalaban bendiciones de libertad y democracia a más gente. Esto se entremezclaban con ideas de superioridad racial, de codicia por las bellas tierras de Nuevo México y California, y sueños de empresas comerciales por el Pacífico. El Herald de Nueva York dijo, en 1847 "La nación universal Yankee puede regenerarse y sobreponerse a la gente de México en unos pocos años, y creemos que es parte de nuestro destino civilizar ese bello país".
El Sr. Giles de Maryland -Doy por hecho que ganaremos territorio, y que debemos ganar territorio, antes de cerrar las puertas del templo de Jano. Debemos marchar de océano en océano. Debemos marchar de Texas, directos hacia el Océano Pacífico, y sólo tener sus terribles olas como frontera... Es el destino de la raza blanca, es el destino de la raza anglo-sajona.
El congresista Delano de Ohio, un whig abolicionista, se opuso a la guerra porque tenía miedo de que los americanos se entremezclaran con una gente inferior, que "abrazan toda la gama de los colores... un triste compuesto de sangre española, inglesa, india y negra.. que tiene como resultado, según se dice, la producción de una raza de seres ignorantes y perezosos".
PERSPECTIVA ESTADOUNIDENSE
PERSPECTIVA MEXICANA
Al día siguiente (25 de abril), una patrulla de los soldados de Taylor se vio rodeada y atacada por mejicanos, siendo exterminada: hubo dieciséis muertos, otros resultaron heridos y el resto fueron capturados. Taylor envió un despacho a Polk "Se pueden considerar abiertas las hostilidades". Los mejicanos habían disparado la primera bala. Pero según el coronel Hitchcock, habían hecho lo que deseaba el gobierno americano.
Escribió en su diario, incluso antes de los primeros incidentes:
"He mantenido desde el principio que los Estados Unidos son los agresores. No tenemos el más mínimo derecho a estar aquí. Parece que el gobierno envió un pequeño destacamento a propósito para provocar la guerra y tener un pretexto para tomar California y todo el territorio que se le antoje. Mi corazón no está metido en este asunto, pero como militar, debo cumplir las órdenes'.
El 9 de mayo, antes de recibirse noticias de las acciones bélicas, Polk recomendó a su gabinete una declaración de guerra. Polk dejó constancia en su diario de lo que había dicho en el consejo de ministros:
“Dije... que hasta ese momento, por lo que sabíamos, no habíamos recibido noticia de ninguna agresión por parte del ejército mejicano, pero que el peligro de que se produjeran tales actos era inminente. Dije que en mi opinión teníamos amplias razones para hacer la guerra, y que era imposible permanecer en silencio mucho tiempo más... que el país estaba excitado e impaciente por este tema…”
¿Cuales fueron las perspectivas diferentes sobre la guerra?
“El hecho de enviar un ejército a un pacífico poblado mejicano, ahuyentando a sus moradores, exponiendo sus cultivos y demás propiedades a la destrucción, puede que a Ud le parezca un comportamiento perfectamente amistoso y pacífico, libre de provocación, pero a nosotros no nos lo parece”. -Abraham Lincoln, entonces un representante en el Congreso, dijo el 27 de julio de 1848
Joshua Giddings de Ohio, un orador apasionado, de gran poderío físico, que la llamó "una guerra agresiva, terrible e injusta"
Existía la idea de que los Estados Unidos regalaban bendiciones de libertad y democracia a más gente. Esto se entremezclaban con ideas de superioridad racial, de codicia por las bellas tierras de Nuevo México y California, y sueños de empresas comerciales por el Pacífico. El Herald de Nueva York dijo, en 1847 "La nación universal Yankee puede regenerarse y sobreponerse a la gente de México en unos pocos años, y creemos que es parte de nuestro destino civilizar ese bello país".
El Sr. Giles de Maryland -Doy por hecho que ganaremos territorio, y que debemos ganar territorio, antes de cerrar las puertas del templo de Jano. Debemos marchar de océano en océano. Debemos marchar de Texas, directos hacia el Océano Pacífico, y sólo tener sus terribles olas como frontera... Es el destino de la raza blanca, es el destino de la raza anglo-sajona.
El congresista Delano de Ohio, un whig abolicionista, se opuso a la guerra porque tenía miedo de que los americanos se entremezclaran con una gente inferior, que "abrazan toda la gama de los colores... un triste compuesto de sangre española, inglesa, india y negra.. que tiene como resultado, según se dice, la producción de una raza de seres ignorantes y perezosos".
PERSPECTIVA ESTADOUNIDENSE
PERSPECTIVA MEXICANA
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